UN NUEVO PUENTE
viernes, 9 de marzo de 2012
ESTE JUEVES 15 VUELVE AL CINE CON LA UNLa
Al cine con la UNLa Marzo 2012
Jueves a las 19
Universidad Nacional de Lanús
29 de setiembre 3901 Remedios de Escalada
Cine Tita Merello - Entrada libre - Sala climatizada –
Programa y presenta Rómulo Berruti
Jueves 15: Las acacias, de Pablo Giorgelli. Extrema simplicidad y calidez en este film argentino que llamó la atención en el último festival de Cannes. Rubén es un camionero solitario que hace años recorre la ruta entre Asunción y Buenos Aires llevando madera. Pero el viaje que está por iniciar será diferente, porque suben al camión Jacinta y Anahí.
Jueves 22: El estudiante, de Santiago Mitre. La película ícono del 2011, triunfadora en el Bafici y llena de premios en diversos festivales. Un gran estreno para Al cine con la UNLa.
Jueves 29: Gianni y las mujeres, de Gianni Di Gregorio. Segunda parte de la conmovedora y divertida Un feriado particular –aplaudida en este ciclo en 2011- retrato de un italiano para quien solo cuenta la “mamma”.
lunes, 5 de marzo de 2012
EL NEGRO Y EL MAR

Fué apenas un instante, como un relámpago: lo ví sentado en un boliche -el suyo, el que a él le gustaba- de Pellegrini y la costa. Miraba hacia la playa por uno de los ventanales espejados, lo cual borraba y protegía su expresión tristona. Seguí de largo, por supuesto, rumbo al centro. “Qué parecido al Negro”, pensé. Y cuando ya iba a arriesgarme a cruzar la calle barranca arriba tal como exige la topografía de esa esquina marplatense, me volví. Allí estaba, era él, nomás. Me sonrió con esa cara de truhán rosarino de corazón blando que sólo Alberto podía poner. Pensando con ese cinismo tan nuestro que la Argentina es un país surrealista, entré. Me acerqué a su mesa y él con un gesto, me invitó a sentarme. Los primeros minutos fueron para mirarnos en silencio. Me sobraba, divertido con mi estupor.
-Disculpe -pude balbucear al fin- pero me jugaría la cabeza a que usted es Alberto Olmedo.
-Juéguesela, que no la pierde. Podría decirle que no, que soy un sosías, y usted se la come, ?qué otra le queda? Pero ya que me descubrió y nos conocemos, pese a ser el Negro, me blanqueo.
-Le agradezco el gesto. ?No toma nada?
-?Qué van a servirme, si en esta mesa no había nadie hasta que usted llegó? Los demás no me ven. Pero pida un whisky doble, que en una de esas lo ayudo...
-?Anda siempre dando vueltas por aquí, Alberto?
- Mire, la eternidad por ahora, se banca bastante bien. A uno lo dejan tranquilo, no lo manga nadie, los periodistas que pude reconocer (no lo tome como algo personal, por favor) perdieron los reflejos hace rato, las mujeres son más bien frías y sobra tiempo para reflexionar. Y si se aprende a transar, es posible hacer un aterrizaje como turista, para pegar un vistazo. Los aniversarios no me preocupan, ese es un tema para ustedes. Yo, como decía el general, ya estoy desencarnado.
-Si le pregunto por aquella madrugada...
-!Lo echo de la mesa! De eso no hablo. Y en cuanto saque lapicera o grabador, lo echo igual. El Negro, usted lo sabe, siempre fué un señorito en toda circunstancia y con todo el mundo. Inclusive aquella noche en Fechoría cuando usted...
-Si saca lapicera o grabador, me echo yo mismo, Alberto...
-?Vió? Hay que ser discreto siempre. Le aseguro que eso también, cuando le toque llegar aquí, se lo tendrán en cuenta.
-Sabrá, supongo, que su lugar no pudo llenarlo nadie.
-Sí, lo sé. Parece que fuí mejor de lo que yo mismo creía. Me quedé corto en el momento de arreglar. Uno a veces se cree muy vivo, pero cotiza mejor -y se aviva demasiado tarde- después de muerto.
-?Qué hacía a la vista de sus actrices detrás del sillón en una emisión de su programa que ya es legendaria?
-?Qué le dijeron que hacía?
-Que se bajaba toda la ropa...
-?Y entonces para qué pregunta?
-Si le dieran una chance de empezar de cero, ?Haría todo igual o usaría mucho la tecla Borrar?
-Fuí un rosarino ratón a mucha honra que pudo ponerse en puntas de pie para llegar al estante de las bebidas finas. Y sobre todo, ganarse el corazón de la gente. Haría todo, todo igual.
-?A quién extraña más, a las mujeres o a los amigos?
-?Se puede elegir? Las mujeres fueron pasión, los amigos, religión. No me clausure ninguna de esas dos imposturas.
Volví la vista hacia el mar, que se iluminó de pronto con un fulgor de tormenta. Fué la fracción de segundo que el Negro aprovechó para desaparecer.-
.-
miércoles, 29 de febrero de 2012
BANEGAS EN OTRO GRAN DESAFIO TEATRAL

Consolidada hace mucho como nuestra gran actriz de teatro –aunque sin cerrar fronteras, lo demuestra cada tanto en cine o TV, basta recordar su creación en Mujeres asesinas- Cristina Banegas lleva siempre el desafío un poco más allá. Ahora con un falso refugio en la lectura (podría parecer más fácil) rescata un momento literario de James Joyce en Ulises y le pone carnadura al personaje de Molly Bloom. El texto, duro, áspero, escatológico y lleno de sarcasmo, extrae las vivencias profundas de una mujer joven, dibuja con bisturí todas esas imágenes que el pudor esconde, esas perplejidades y contradicciones que son patrimonio femenino exclusivo. Molly vomita con libertad cada sensación movilizada por el deseo sexual, describe con claridad pero sin la protección del discurso genitales y secreciones, menstruaciones y excitaciones. Sin discurso porque sus palabras destilan más bien obscenidades de peluquería, su opinión acerca del hombre y las prohibiciones hipócritas de la sociedad hay que descubrirlas entre un revoltijo de sábanas manchadas. Ante un texto de esta índole y con el cerrojo del libro en el atril, si bien el cuerpo se expresa, la que manda es la elocución, es decir la voz. Y allí es donde Banegas ha explorado hasta lo imposible con la guía de Carmen Baliero para conseguir una actuación estupenda donde lo dice todo de las maneras más diversas: asco, desprecio, furia, comprensión, lujuria, dudas y hasta pequeñas burlas de salón llegan a la platea con una gama muy rica de tonos y matices. Durante una hora exacta, la actriz toca distintos instrumentos para lograr lo que preanuncia en el programa de mano, un concierto. Conviene no perderse este recital que a veces es una caricatura y otras una autopsia.
viernes, 17 de febrero de 2012
TODOS FELICES EN EL LIVING
Se dió a conocer la segunda parte de la serie Comedor-Living-Jardín de la obra Todos felices que firma Alan Ayckbourn y que dirigió Oscar Martínez en La Plaza. No ví la primera. La segunda me pareció una comedia norteamericana típica, con bastante de las tan exitosas sitcom para televisión y con un historia decididamente antigua. Allá sobre fines de los sesenta una familia más bien disfuncional se reúne en la casona de los ancestros para un fin de semana que -se supone- tiene algo de velatorio anticipado porque la anciana matrona de la residencia no abandona el lecho. Tampoco se muestra, sólo se la menciona. En esos pocos días se tomarán algunas libertades y se permitirán exhibirse un poco por dentro, al fin de cuentas han salido de sus casas y el corcho puede dispararse. Son tres mujeres y tres hombres, todos de mediana edad, todos insatisfechos y con deseos de ser infieles sin abandonar ese círculo de afectos que palpitan bajo muchas capas de cinismo de salón. Lo que sucede divertirá con travesuras previsibles a un público poco exigente por medio de una puesta llena de trampas, golpes bajos y sobreactuaciones que al ser deliberadas pasan por estilo de actuación. La duración cauta -75 minutos- y los buenos trabajos son puntos a favor, ninguno desentona y más bien todos se lucen: Carlos Portaluppi (es imposible verlo en algo donde no imponga su solidez de actor), Muriel Santa Ana (excelente y con mucho papel), Carola Reyna (demasiados tics para su neurótica de libro), Juan Minujin (tiene carisma pero es curioso como consigue papeles de seductor, ya lo fue en el film Eva y Lola), Peto Menahem (le van perfecto los despistados y repite un poco el dibujo de su guionista de la película Juntos para siempre) y Silvina Bosco (sobra comediante para tan poca exigencia). Los elementos visuales y sonoros, impecables.Lo que no pega son las menciones locales -Quequén, Pinamar- en una pieza que no tiene ni el menor elemento argentino.
viernes, 10 de febrero de 2012
GRANOS DE UVA EN EL PALADAR...Y EN EL CORAZON
