UN NUEVO PUENTE
Aunque Facebook es una red de gran dinámica, para concretar un contacto hay que formar parte de ella en forma activa y no todos desean hacerlo. Un blog en cambio permite asomarse a él de inmediato, consultarlo y salir, sin ser parte de una especie de gran familia predeterminada. Por eso lo sumo a mi necesidad de comunicación, muy en especial para los oyentes de Plumas, bikinis y tango en Fm 92.7 (www.la2x4.gov.ar) que sale los domingos de 11 a 14 y mis espectadores fieles del ciclo Al cine con la UNLa que programo y presento cada jueves a las 19 en la Universidad Nacional de Lanús, 29 de setiembre 3901, Remedios de Escalada. A ellos y los demás, bienvenidos y gracias por cruzar este nuevo puente.
jueves, 15 de junio de 2017
jueves, 8 de junio de 2017
jueves, 1 de junio de 2017
martes, 9 de mayo de 2017
INVENCIBLE
Otro título (y van…) se agrega a la cartelera de Buenos
Aires con “Invencible” del inglés Turben Betts en una traducción de Daniel
Veronese quien se hago cargo también de la puesta en escena. Ya la dirigió en
España y con la potente Maribel Verdú en uno de los personajes. La obra juega
con el choque de conductas que enfrenta a dos matrimonios, uno culturoso y de
clase media con aspiraciones de subir un poco más y el otro sin firuletes y bien
de barrio diríamos aquí, tal vez “cutre” habrán dicho en la península. Los
primeros –asumidos por Héctor Díaz y Valeria Lois- deben mudarse a una zona
popular por carencias económicas y deciden cultivar la amistad de sus vecinos
de piso a quienes dan vida Carlos Portaluppi y Guillermina Valdés. Los raspones
de la colisión son inevitables pero negocian una cierta convivencia que llegará
mucho más lejos de lo esperado. El truco del autor consiste en manejar con astucia
un típico equívoco de situaciones que los franceses consagraron mundialmente con
un género propio, el vodevil. Aquí la muerte de un gato invasor será el gatillo
que instale una confusión perfecta para mostrar los pliegues más ocultos de
ciertas convenciones sociales y batir la comedia cómica hasta darle una
densidad dramática. El texto plantea bien esta intención pero no tiene una
estructura teatral fluida y siempre sólida, hay escenas que se reiteran y otras
que en cambio se adivinan. Hay miga sabrosa, falta la mano del panadero
experto. Estos baches se salvan casi siempre con la tan aplaudida capacidad de
Daniel Veronese dirigiendo y de Portaluppi y Díaz actuando. Los dos actores se
convierten sin problemas en los dueños de “Invencible” y la modelan a su estilo recargando a veces la
pirueta que busca la risa en momentos que la pieza no lo propicia del todo. Están muy bien ellas,
Valeria Lois –el pato de la boda en esta trama bastante perversa- cuyas
virtudes se acentúan al final y Guillermina Valdés que hace rato dejó para
cuando conviene el minón de cover girl y demuestra que es una buena actriz. La
escenografía de Alberto Negrín es la que se necesita porque brinda la atmósfera
requerida. “Invencible” puede verse en Multiteatro.
domingo, 23 de abril de 2017
DISCEPOLO RECUPERADO CON CON GRAN LUCIDEZ
Armando Discépolo es una tentación permanente y a la vez un desafío duro para los teatristas. Profundo y despiadado, exige no sólo conocer el género cuando se afrontan sus grotescos. Exige también capturar ese dolor existencial que a la vez alienta -en esto tendrá un pariente muy próximo en Anouilh- temblando como un rayo débil de sol que no quiere apagarse, la esperanza. Para lograrlo el director debe ponerse al servicio del texto y las imágenes que genera, resignando posibles imágenes propias tal vez valiosas y legítimas. Lo hicieron Analía Fedra García (dramaturgia y dirección) y sus asistentes (Ana Belén Saint Jean, Daniela Sitnisky, Leo Méndez y Cintia Miraglia) en la puesta que acaba de estrenar el teatro Regio. Relojero es la obra más compleja de Discépolo, es la última y condensa en una despedida quizás ya pensada toda la perplejidad del autor ante las contradicciones de la condición humana. Discípulo de Pirandello y también del gran Eduardo De Filippo, A.D. contrapone la insolente perfección de un mecanismo de relojería a los disturbios de nuestra conducta, en constante alteración emocional. La familia de Daniel es como tantas otras de su tiempo un espejo de turbulencias políticas y sociales de las que no se habla pero rigen la carencia mayor, la del dinero. Escrita entre el 33 y el 34 cuando se estrena, Relojero ya no resbala hacia la caricatura y el gag como en otros grotescos discepolianos, la crisis del 30 ha encerrado en un globo asfixiante todo lo que sucede. Y además la fractura tan honda nos obliga a pensar en la propia familia del autor, el padre Santo y su frustración vocacional, los dos hermanos en un péndulo afectivo a veces brutal (Armando y Enrique) y la hermana Odilia de tanto peso para ambos.
En 100 minutos la pieza resucita con su texto intacto y estruja el corazón en una puesta que también supo cuidar los elementos visuales y sonoros, vitales para generar clima. La llave principal es la extraordinaria interpretación de Osmar Nuñez en el protagonista, uno de esos capolavoros que harán historia: su Daniel es de una perfección poco común. A su lado brilla otro notable actor, Horacio Roca -gran Pastore en un ya remoto Stéfano- aquí asumiendo un papel muy difícil, debe fluctuar entre el hombre tierno y el canalla solapado. Con recursos más acotados, salvan lo suyo sin comprometer nunca el impacto del espectáculo Martín Urbaneja, Federico Salles, Laura Grandinetti y Stella Galazzi. Una cita imperdible con Armando Discépolo, el más inquietante de nuestros antiguos escritores de teatro.
jueves, 16 de marzo de 2017
EL GRAN SIMULADOR hoy en Al Cine con la UNLa
El ciclo de cine de la Universidad Nacional de Lanús pasa hoy el conmovedor documental sobre René Lavand EL GRAN SIMULADOR, evocando así a nuestro mayor ilusionista que nos dejó hace dos años. A las 19 en la sala Tita Merello, calle 29 de setiembre 3901, Remedios de Escalada. Entrada lilbre y gratuita. Sala climatizada.
https://youtu.be/fXif5x0H7ZY
https://youtu.be/fXif5x0H7ZY
martes, 7 de marzo de 2017
MONSIEUR CHOCOLAT, EL MELODRAMA DE LA NEGRITUD
Roschdy Zem firma esta película extraña y con cierto misterio, pese a lo difundido del melodrama de base: el racismo y su desprecio criminal hacia los negros. Esta vez en un país que no puede ocultar ese pecado, Francia. Allí Chocolat, un africano que ayuda en un circo a fines del siglo XIX desafía las regulaciones de la época y se convierte en estrella de circo junto a un payaso blanco veterano. El ascenso es veloz y el vértigo inevitable en un ego que salta sin red. Se hace rico y este trampolín lo proyecta hacia una proeza peligrosa, la recuperación de la dignidad humana. Para eso se vale de Shaskespeare y el personaje de Otelo, el gran escalón, ya no será el que recibe las bofetadas. La historia es real y el film -que se basa en una obra teatral- funciona muy bien, casi con la melancolía musical de una buena opereta. Brilla en el protagónico Omar Sy, bien secundado por James Thierre. Ambos fueron nominados para el César, el codiciado Oscar francés, lo ganó el segundo y también la escenografía. Un estreno que abre cauce a la emoción legítima.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


